CHÍA, LA SEMILLA MÁGICA

Chia

Últimamente se ha puesto  de moda, si es que se puede calificar así, el consumo de algunos alimentos que antes no formaban parte de nuestra dieta, fundamentalmente por ser desconocidos en nuestro país… las algas, la quinoa, la chía… precisamente de esta última vamos a hablar hoy.  Se trata de una planta herbácea de la misma familia que la menta., que ya sirvió de alimento principal a los indígenas americanos que viajaban desde  Colorado, hasta las costas de California, a comerciar con sus turquesas. Desde 2013, en que su consumo fue aprobado por la Unión Europea, está presente en muchos productos de panadería, cereales para el desayuno y mezclada con otros frutos.

La chía es rica en omega 3 y  antioxidantes, es una importante fuente de calcio, fósforo, hierro y magnesio. Contiene proteínas de alto valor biológico y aporta muchas vitaminas. Y por si esto no fuera suficiente, estas semillas aportan mucha fibra al organismo. La recomiendan formando parte de las dietas de adelgazamiento ya que además de nutritiva, es muy saciante ya que las semillas absorben el agua y aumentan 10 veces su tamaño.  Pero no todo iba a ser bueno. Debe ser consumida con precaución ya que puede bajar la tensión, producir alergias y problemas de gases en las personas propensas a ello. Por todo esto, si no se ha consumido nunca, hay que introducirla en la dieta con precaución. La chia puede consumirse sola (siempre con un buen vaso de agua), en líquidos ( caldos, limonada, infusiones,etc) o mezclada en ensaladas, productos de panadería, etc.

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