UNA EXPERIENCIA CINCO ESTRELLAS

Banquillo  Mahou

No puedo calificar de otra manera la vivencia de ayer tarde en el Vicente Calderón. Fuimos invitados por Mahou a presenciar el último partido de Liga de la temporada en el feudo rojiblanco. Nada menos que un Atlético de Madrid – Barcelona, que supuso la proclamación de los culés como Campeones de Liga. Pero la peculiaridad de la invitación es que no era en la grada, ni en un fondo, ni en un palco… sino a pie de campo, casi, casi en el terreno de juego.

Para el que no lo sepa el banquillo-lata de Mahou  (lo llamo así porque tiene forma de lata de cerveza) está situado justo detrás y a la derecha de la portería del fondo norte del Vicente Calderón. Ver el partido desde allí es todo un regalo para cualquier aficionado al fútbol y, más concretamente, al Atlético de Madrid.

A las 17.30 de a tarde, una encantadora azafata de Mahou nos recogió a los 6 privilegiados, en la entrada de la tienda del estadio. En primer lugar nos llevó a visitar el Museo del Club, después nos condujo hasta el palco vip en el que se nos ofreció un refrigerio, tras el cual, bajamos al que sería nuestro destino definitivo: la lata-banquillo de Mahou. Allí pudimos disfrutar de as evoluciones de los jugadores calentando, a escasos metros de nosotros. Y empezó el partido… poder ver a tus ídolos tan de cerca y disfrutar, a pie de campo del ambiente del partido, no tiene precio.  Además tuvimos el honor de compartir banquillo, partido y comentarios, nada menos que con Milinko Pantic, toda una leyenda del Atlético de Madrid, persona sencilla y encantadora, y el encargado del penalti Cinco Estrellas que se lanza en los descansos del Calderón.

Durante el descanso nuevamente fuimos amablemente acompañados al palco vip a tomar algo. En todo momento contamos con la atención esmerada de la gente de Mahou, pendientes de cualquier cosa que necesitáramos.

El final del partido nos tenía reservada una sorpresa más… nos bajaron a los vestuarios y nos llevaron a una sala  en la que pasado un rato pudimos ver a Fernando Torres, que amablemente se fotografió con nosotros, y después a Siqueira, que vino se hizo fotos y con una simpatía y naturalidad arrolladoras, estuvo charlando un rato con todos.

Felicidades a Mahou por esta oportunidad que brinda a los aficionados al fútbol para vivir su pasión por este deporte, a pie de campo y poder ver de cerca a sus ídolos. Es toda una experiencia para recordar. ¡GRACIAS MAHOU!

Deja una respuesta