EL ENTIERRO DE LA SARDINA

El entierro de la sardina

El entierro de la sardina es una tradición tanto en España como en Latinoamérica. Marca el final de las fiestas de carnaval y consiste, por lo menos en Madrid,  en un cortejo fúnebre formado por un funcionario de la autoridad que va abriendo paso, un supuesto sacerdote y sus ayudantes, el carro  adornado, donde va la sardina de cuerpo presente, y un grupo de plañideras detrás, llorando desconsoladamente. A veces también hay un diablo que trata de impedir que el entierro llegue a su fin, que no es otro que la quema de la sardina.

Esta ceremonia simboliza el entierro del pasado con la esperanza de propiciar  un nuevo renacimiento a tiempos mejores. Suele tener lugar el martes anterior al miércoles de ceniza o incluso el mismo miércoles que marca el comienzo de la Cuaresma católica.

El origen de esta tradición no está nada claro. Algunos lo atribuyen a un  curioso hecho acontecido en el siglo XVII, cuando Carlos II decidió celebrar el final de las fiestas de carnaval con los plebeyos. Para ello organizó una fiesta campestre en la que habrían de servirse sardinas y vino en grandes cantidades. Debido a las altas temperaturas de ese día, las sardinas empezaron  a oler fatal y se echaron a perder. La única manera posible de librarse de semejante pestilencia fue enterrar el pescado. Hecho esto, la gente empezó a llorar ante la perspectiva de haberse perdido una buena comida gratis y tener que empezar la abstinencia propia de la Cuaresma. (Imagen elmundo.es)

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